Magangué

Cuando los contrarios se unen….

Pocas veces en la historia de Magangué y la región la unión entre contrarios fue tan trascendental para sacar adelante un proyecto del que se habló por primera vez cuando el fallecido dirigente gremial Alfredo Amín Betaar, uno de sus principales auspiciadores, apenas bordeaba la edad de 60 años.

Fue desde finales del siglo pasado cuando se comenzó a hablar de la hoy llamada “Ruta del Arroz”. Un trayecto vial, que comprende aproximadamente 80 kilómetros entre los departamentos de Bolívar y Sucre hasta llegar a la exuberante y embrujadora región de La Mojana donde se cultiva el 17% del arroz que abastece el mercado nacional.

            Después de décadas hablando del anhelado proceso y luego de realizar foros, travesías ciclísticas, conversatorios, escuchar promesas de campañas, leer sugestivos titulares de prensa y lograr incluirlo en los planes departamentales y nacionales de desarrollo, por fin esta iniciativa abandona su estado de inacción para convertirse en una realidad.

La primera piedra

            El primer intento en papel para lograr este macro proyecto lo iniciaron los padres de dos de los protagonistas actuales. Vicente Blel Saad y Yamil Arana Gechem, quienes a finales de los años 90 fungían como senadores, principal y suplente, del Congreso de la República.

            Para entonces, los congresistas lograron que una comisión técnica del Ministerio de Obras Públicas diseñara un perfil para construir una carretera entre Magangué, Bolívar, y Majagual, Sucre, bordeando el llamado caño Mojana. Aquella iniciativa, que se le llamó “Marginal de La Mojana” no pasó de ser eso, pero fue el primer embrión del proyecto que permaneció dormido durante varios periodos legislativos. Hoy, por simple casualidad o por vericuetos del destino, son sus hijos los que lo sacan adelante.

Despierta del letargo

Fue hasta el año 2019 en la Alcaldía de Pedro Ali Alí y la gobernación de Dumek Turbay Paz, teniendo como secretario de Planeación del departamento de Bolívar, al magangueleño Dulys Garrido, que el proyecto despertó del letargo donde se encontraba.

Se recordará que éste fue incluido en el Programa de Gobierno de Pedro Alí, denominado “Por una Magangué “Organizada, Segura y Pujante” con el nombre de la “Ruta del Arroz”, bautizado así por su asesor de cabeceras, el politólogo y catedrático, Bernardo Ramírez del Valle.

Pero, a decir verdad, el proyecto comenzó a tomar forma en septiembre del año 2016 cuando Alí y Turbay presidieron una reunión de gobernadores y alcaldes de la región en la sede del Club Campestre de Magangué para tratar temas relacionados con la construcción de lo que se denominó en ese momento “La Marginal del Bajo Cauca”, aprovechando la inclusión de la región en el proyecto “Diamante Caribe y Santanderes”

En aquella reunión Dumek Turbay se comprometió a contratar los estudios de factibilidad para la “Ruta del Arroz”, herramienta que le permitiría acceder a los recursos ante el Gobierno nacional para luego ser incluido en la fase de socialización.

Entran los primogénitos 

Con la llegada de “Vicentico” Blel a la Gobernación de Bolívar, uno de sus mayores aliados político y amigo personal, el representante a la Cámara por Bolívar, “Yamilito” Arana Padauí, le recordó que ambos tenían pendiente una promesa de campaña con las poblaciones de Barranca Yuca y Tacasaluma. Ese compromiso era reactivar el proyecto “La Ruta del Arroz”, el mismo que dos décadas atrás sus padres habían soñado.

Con el visto bueno del gobernador Blel, el joven Representante del Partido Conservador alistó maletas y junto al actual alcalde de Magangué, Carlos Cabrales Isaac, tomaron un avión para Bogotá. Fue una mañana cualquiera cuando se presentaron ante el Departamento Nacional de Planeación (DNP) donde se encontraba “engavetado” el proyecto.

Durante esa gestión, Arana y Cabrales fueron informados que el proyecto no contaba con los recursos viabilizados porque presentaba algunas fallas en la metodología que se debían subsanar.

Enterado de la situación, el gobernador Blel encargó un equipo de funcionarios para que hicieran las correcciones necesarias con carácter de urgencia y es así que el DNP le da viabilidad al proyecto y en el mes de febrero de 2020 y se logra incluir en el primer OCAD Caribe de ese año con recursos de Invias por el orden de los $32.676.581.953 millones.

Esta primera fase de la llamada “Ruta del Arroz” comprende la pavimentación de un tramo de 11.8 kilómetros entre el barrio Camilo Torres y el corregimiento de Barranca Yuca y comunica a Magangué, con La Mojana a través de un carreteable que continúa hacía Tacasaluma para prolongarlo con Sucre (Sucre) hasta llegar a Majagual.

En esta primera fase la obra comprende 11.8 kilómetros de doble capa asfáltica con una inversión de más de 31 mil millones de peso provenientes del Sistema General de Regalías y comprende el tramo vial entre Camilo Torres y Baarrancayuca.

La unión hace la fuerza

Sin recurrir a elementos distractores, tampoco a cortinas de humo, la dirigencia política local y regional, al igual que el sector gremial, de dos generaciones, han puesto en órbita alrededor de la reactivación económica de la región, un proyecto que unió a contradictores políticos como son los Arana y Los Alí, pero sin dudas, aliados para recuperar el auge económico que perdió Magangué por dos causas  que no son menores: La construcción de la trasversal San Marcos-Majagual-Guaranda y la falta de trabajo en equipo entre la clase dirigente y gremial, aun cuando sean contrarios políticos.  

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